Hijos del devenir

This reading was recorded by Alessandro Mistrorigo at Phonodia LAB in Venice, Italy, on the 21st of March, 2014.

Read by Vicente Cervera Salinas on 21 May 2014

Hijos del devenir

Descubren que no es cierta
la sentencia: "Sólo un camino conduce
al bien, e infinitos, al error".
Equivocarse no es errar. Lo
formulan en la dicha que los asalta
cuando estampan una respuesta,
o cuando deben decidir entre el viaje
y la calma. Un punto en el mapa
se actualiza en cientos de planos y placeres
imprevistos, en miríadas de sorpresas,
en espantos incontables. Un día
los encontré: se asemejaban
a humaredas, que prometían
calor en un hogar remoto
y perseguido. Como ellas, se esfumaban
al tocar su entraña, que no era,
que no los habitaba... Imaginé
entonces que nada podría seducir
tan agriamente el corazón, y
di en ensayar sus movimientos
y sus bellas mutaciones. Os confieso
que fui fiel a esa senda serpentina,
a ese sendero siempre abierto hacia
otras nuevas direcciones. Os confío
una verdad que allí aprendí: no
se renuncia ni a la muerte al devenir.
Siempre el reposo se hace guía.
Siempre la guía se desprende
hacia otro fin. Siempre es un fin
que se proyecta al paradero que
dejamos sin visita. Oscuros
nombres sustituyen viejas fórmulas
de estricta idolatría. Ya no eres
más quien eras. Te prohijaron mares cálidos,
ciudades blasonadas, confusas
lenguas. No eres ya más
quien dijo: "De una vez". Te
apadrinaron estaciones, bocas de
metro, tarjetas postales, o las persianas
de un hotel donde fugaste de tu ser.
No perfeccionas una línea
que trazaste única: como el sol,
como la noche, como el fuego
y como la marea, alcanzas los átomos
de la intensidad, luego te eclipsas.
Y procreas devenires sin parar.

from El alma oblicua (Madrid: Verbum, 2003).

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