2001

La miss

toda ella era la historia de la estética
radiante y moderna
a menudo se mostraba atravesada por el verbo
como una serpiente moviendo su cascabel
al ritmo del poderoso veneno
teresa rransverberada y hortera
fluye por el érebo de la calle
con piernas que son tierra
para un torso que es un mundo
su sostén neoplatónico
ordena a la forma surgir sobre la materia
en virtud de la realidad superior
que son sus tetas absolutas
sus tetas a priori sus tetas inmutables
culo inteligible sólo para agustines de hipena
de tan apolínea resultas dionisíaca
concepto vivo para pantalla gigante
te vistes de platón de plotino de plaitex
para el encendido virtual de tu cuerpo matemático
porque la realidad no está pactada en el sueño
te haces mordiéndote y tan figurativa te ves
que podrías condenarnos si quisieras
a la abstracción eterna

Alta metafísica del trapo

he visto entonces el signo
de toda la ropa tendida
su coyuntura modificada
una manga al borde oh pablo gargallo
como un marat sin espacio
inflado por el aire
un suéter opina que hacía allí
hacia nada la nada del suéter
camisas muestran su detrás y su debajo
honestamente advierten todo su poliéster
la vida es una sencillez de pinzas
un simple juego de poleas
por el que la funda destrozada
de un colchón se desliza/
la imposible cabeza bocabajo de una americana
no se relaciona
autonomía de unas bragas confirman
el pobre estado de su infeliz autoestima
hace un momento suicidio de pinzas
y calcetín izquierdo/
la muerte puede ser como la vecina
del primero que acumula calcetines
y el más allá cuando esos calcetines
se los ponen sus hijos
entonces la vida surge de una lavadora
motor primero y la arruga es la orogenia
y el móvil de la vida
la plancha es dios cuyo libro sagrado
es el de instrucciones
la iglesia es el detergente quitamanchas
y la mancha la llevamos todos -defecto de fábrica-
porque hay que vender detergentes
el paso del tiempo está programado
hasta la feliz y centrifugante catarsis
y por fin cualquier desdichado anorak
cualquier sábana desafortunada
se desprende de aquel hilo
se desentiende de aquellas frágiles poleas
y es claro que aquella vieja última
y también primera porque vive en el primero
espera en el ojo del patio que todo lo ve
para abrirnos las puertas de su casa infinita

Polvo austrohúngaro

te tomé yo por el asedio de viena
rondándome por los ojos el ejército germanopolaco
de tus dedos dudando de mi dieta
de repente sudando
santa alianza antiturca ofensiva
me conquistas hungría (tú sí que sabes lo que me gusta)
pero no me toques belgrado/
aún así tú dispuesto y por la fuerza
me arrebatas me fascinas sarajevo me dislocas transilvania
qué desastre de paz 1687
se me sublevan los balcanes
yo miro cómo me tocas y trato de moverme encima
eduardodesaboya debajo
pero te tengo cogido por el danubio/
pensar que me hiciste (austriahungría imprecisa)
la más perfecta imposición de lengua
ya no administrativa sino colonial/
que a algunos turcos vencidos todavía hoy
nos cuesta asentarnos en cualquier sitio

Venecia

Aún la sigues soñando, y es tan plácida
como la rumorosa lejanía
donde se balancean los silencios.
Seda del mar, tapices
en fasto vespertino que provocan
ilusión prematura en los dorados,
cuando vuelven del sol a desangrarse.
El verano barroco
puede ser buena época
para un encuentro a solas con la estatua
más viril, cuyo rostro
posea la belleza del diablo.
Venecia y el amor, tu sueño húmedo
como una estancada cercanía
donde sigues hundiéndote con ellos.

Non, la Terre n’est pas ronde

Non, la Terre n’est pas ronde
Si la Terre était ronde
Cela se verrait
Cela se saurait
Si la Terre était ronde
Il n’y aurait pas, d’un côté,
Quelques-uns tout en haut,
Et les autres, la plupart des autres,
En bas,
Souvent même tout en bas...
Si la Terre était ronde
Aucun pays
Ne pourrait se dire
Le centre de la Terre
Car tous seraient au centre.
Et tous les hommes
Tout autour de la Terre,
Seraient logés à la même enseigne.
Mais ce n’est pas le cas
Et la Terre va de travers
Parce que la Terre n’est pas ronde.
En tout cas,
Pas encore.

De élite

En la puerta, y en dorado, un letrero
inequívoco: ÉLITE.
La habitación, excelsa y de gran lujo.
En el comedor, servicio completo
con vajilla de orquídeas moradas
para cuatro invitados de postín.
Las vistas, majestuosas. Exquisito
el servicio. Ni un detalle en el deseo.
Todo a la atención del huésped,
inequívoco también en su intachable condición.
De élite. Todo fue de élite.
Incluida la soledad.

El mejor empeño

Pensé arrojar tu fotografía,
tu idolatrada fotografía,
al jardín, para que rodase
perdida en el mayor
anonimato, tal vez pisada
por algún niño risueño
u orinada por el perro
del vecino.
Luego consideré que ese gesto
perpetuaba en su trazado
imaginario un destino
demasiado singular
para tu imagen adorada.
Preferible dejarla intacta
en mi cartera
y esperar a que ese día
llegue, en que al mirarte
no te vea.

Al rabino

Reza el Talmud:
"No todos los días sucede un milagro"
Yo añado:
Cuando sucede,
se filtra de tal modo en cada una
de las auras que habitas,
que imposible resulta no ver
en cada día que te habita
un nuevo y un mismo milagro.

Lo fugaz

¿Por qué es enemigo mi pensamiento
de lo inmediato? ¿Por qué se demoran
las inquietudes, los sueños se atoran
y huyen, se traba infausto el movimiento,
súbita declina la acción, mi aliento
se sume en el altar donde se adoran
dioses postergados? ¿Por qué atesoran
mis ojos el más lejano alimento
y no la dicha del ahora que es hoy
y es forma palpable, tierna y fugaz,
tesoro vivo en el cáliz que tiento,
enramada fresca en el aire que soy
y siento, palabra clara y audaz?
¿Por qué es enemigo mi pensamiento?

La partitura

Diestras son las manos y veloces, cuando
el organista emprende itinerarios del sonido.
Toda la tensión del cuerpo hace presa en los acordes,
sobre modulaciones, y entre las armonías.
Incluso la presión inquieta de sus pies
hace pensar, al arrobado espectador, que nada
será ajeno; ni una fibra, ni una arteria,
ni siquiera aquella célula que pronta está a expirar
escaparán a su atención febril, que alimenta
y que cautiva en plenitud todo su ser. Lo verás
como el perpetuo esclavo en la aventura que vendrá.
La aventura que trazó otra mano aún más diestra:
partitura hecha de símbolos eternos
y de una entonación universal. Y así, el artista
se aprisiona con el fin de liberar la nota muerta,
el silencioso pentagrama que hace entrega
de sus dones al oficiante consumado.

No imagino una manera más rotunda de hallar
una metáfora a mi búsqueda perpetua.
Son las manos que presiento sobre el cuerpo
adormecido. Es la ofrenda, el ofertorio,
el silenciado contrapunto que mi espíritu atesora
y que espera enriqueciendo el pentagrama de mi vida.
Sin saber si ha de llegar aquel artista
que interprete, absorta su mirada en mis acordes,
los fraseos musicales que forjé y dejé descritos
bajo claves, armaduras y furtivas variaciones.
A la intensa partitura que inventé con entusiasmo
y con pasión, y que hoy reposa en el atril
de la destreza.